Nuestros Sitios

Localizador de Qiblah

La Noche del Qadr
Jutbah del Viernes

Viernes 3 de Septiembre de 2010

Ÿumu‘ah, 24 de Ramadân de 1431

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos guiado al Camino Recto, habernos honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Que Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, aquel que transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por orden de Su Señor. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Hermanos y hermanas, la Jutbah de hoy trata acerca del regalo de la noche del Qadr y las virtudes que podemos aprovechar de ella:

Hace unos días, los musulmanes alrededor del mundo ansiosamente se anticiparon a la venida del bendito mes de Ramadân, como cuando uno espera la llegada de un invitado de honor. Los musulmanes esperan a este invitado sabiendo que traerá con él los beneficios, la bondad y la misericordia. Y finalmente ese invitado llegó.

En el mes de Ramadân las Puertas del Ÿannah se abren y las Puertas de Ÿahannam se cierran. Este mes en el cual las recompensas de los actos voluntarios se igualan a las recompensas de los actos obligatorios y las recompensas de los actos obligatorios se multiplican setenta veces. Es en este mes en que los Shayatîn rebeldes son encadenados, los actos prohibidos se descartan y los actos de obediencia se vuelven fáciles de realizar. Es durante este mes, en que los musulmanes muestran sus cualidades de generosidad, de sabiduría, de amor, de hermandad, cada momento de este mes es bendito, los días se pasan en ayuno y las noches se pasan en adoración de Allâh. Los primeros diez días son días de misericordia, los diez días siguientes son de perdón, y los últimos diez días son los días de la liberación del fuego de Ÿahannam.

Estamos ahora en las puertas de la despedida de este invitado de honor, estamos pasando ya por las diez últimas noches de Ramadân. Estas diez últimas noches son las más benditas de entre cualquier noche del año. En estas noches el Querido de Allâh, el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) se exhortaba a sí mismo en la ‘Ibadah, más que en cualquier otra noche. 

Se menciona en el hadîth que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) solía mantenerse despierto en estas noches y solía despertar a su familia, entonces nosotros también debemos seguir sus pasos y tomar ventaja de estas benditas noches que aún quedan del mes de Ramadân. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) se esforzaba en las últimas diez noches de Ramadân, especialmente en las noches impares, en la búsqueda de Lailatul-Qadr, la noche del decreto. Lailatul-Qadr como menciona el Qurân es aquella noche que es mejor que mil meses, y que es equivalente a casi ochenta y tres años. Por tanto, quien se mantenga en ‘Ibadah, adorando a Allâh, en estas benditas noches, recibirá inshallâh la recompensa de estar en ‘Ibadah por más de ochenta y tres años.

Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narra que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quienquiera que se levante durante la Noche del Qadr para orar y adorar a Allâh, con una Fe sincera y con la sincera esperanza de recibir la recompensa de Allâh, sus pecados anteriores le serán perdonados. Además se narra de Anas (radiallâhu ‘anhu) que: “En cierta ocasión, al comienzo de Ramadân, el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Un mes ha llegado a ustedes, en él hay una noche mejor que mil meses. Quien esté privado de sus bendiciones estará privado de todo bien, y ninguno está privado de su bien, excepto, quien esté totalmente perdido.

Allâh ha mencionado en el Sagrado Qurân acerca de Lailatul-Qadr en un capítulo completo llamado Sûrah Al Qadr. Es importante conocer al menos un breve comentario acerca de esta Sûrah. En el primer versículo dice: “Es cierto que lo hicimos descender en la noche del Decreto” (Sûrah Al Qadr [97], âyah 1) Aquí se hace referencia al hecho de que durante esta noche tan especial, el Qurân fue hecho descender desde Al Lauhul Mahdh (la Tabla Protegida) hacia el cielo. Por el sólo hecho de que el Qurân haya descendido en esta noche, es razón suficiente que explica su excelencia, sin necesidad de mencionar otras bendiciones y virtudes que trae consigo. En el versículo siguiente, para dirigir y elevar nuestro interés acerca del tema se pregunta: “¿Y cómo hacerte saber qué es la noche del Decreto?” (Sûrah Al Qadr [97], âyah 2). En otras palabras, el asunto acerca del cual se plantea la pregunta aquí es: ¿Sabes acaso algo acerca de la gran importancia de esta noche? ¿Sabes algo acerca de los grandes favores y bendiciones que se encuentran en ella? Luego, el versículo siguiente procede a enumerar algunas de sus grandes virtudes: “La noche del Decreto es mejor que mil meses” (Sûrah Al Qadr [97], âyah 3.) El verdadero significado aquí, es que la recompensa por dedicar esta noche a las ‘ibâdât es más y mejor que haber cumplido con mil meses de ‘ibâdah, es de hecho mucho más.

Continúa diciendo: “En ella descienden los ángeles y el espíritu” (Sûrah Al Qadr [97], âyah 4) En este versículo se menciona al espíritu, quien es claramente Ÿibrîl (‘alaihis sallam). Allâh  primero nombra a los ángeles (malâikah) y debido al estatus que Ÿibrîl (‘alaihis salâm) posee entre ellos, se le menciona especialmente. Ânas (radiallâhu ‘anhu) narró que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “En Lailatul Qadr, Ÿibrîl (‘alaihis salâm) desciende con un grupo de ángeles y hace du‘â implorando misericordia por todos aquellos que se encuentren ocupados en ‘ibâdah”. El mismo versículo dice después: “con las órdenes de tu Señor para cada asunto” (Sûrah Al Qadr [97], âyah 4) En esta noche fueron creados los malâikah; también en esta noche comenzó la creación de Âdam (‘alaihis salâm) pues se había reunido la materia con la cual fue creado; durante esta noche fueron plantados los árboles en el Ÿannah y un gran número de ahâdîth afirman que los du‘â son aceptados.  Concluye la Sûrah con: “Paz, ella dura hasta el despuntar del alba” (Sûrah Al Qadr [97], âyah 5) Esta es la encarnación de la paz. A lo largo de las horas, los malâikah recitan salâm sobre aquellos siervos piadosos que adoran a su Señor. Un grupo desciende mientras otro asciende como ha sido explicado en los ahâdîth. Otra interpretación es que esta es una noche completamente segura del mal. Estas bendiciones permanecen durante toda la noche hasta el amanecer sin que se encuentren limitadas a alguna hora específica.

Acerca del origen de esta noche, se mencionan varios, uno de ellos es que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) solía mirar la gran longevidad de hombres de pueblos anteriores, y se afligía al pensar en la corta vida de los miembros de su Ummah, ya que debido a esto sería imposible competir con ellos en la cantidad de buenas obras. Para compensarlos por la duración menor de sus vidas, Allâh por Su Infinita Misericordia les concedió esta noche de tantas bendiciones.

Otra narración dice que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) mencionó en cierta oportunidad los nombres de cuatro personas de Banî Isrâîl quienes dedicaron ochenta años de su vida a servir a Allâh sinceramente, adorándolo, y no pecando en lo más mínimo, ellos fueron el Profeta Aiyûb (‘alaihis salâm), Zakariyâ (‘alaihis salâm), Hizqîl (‘alaihis salâm) y Yûsha’ (‘alaihis salâm). Los sahâbah (radiallâhu ‘anhum) escucharon esto con asombro, entonces Ÿibrîl (‘alaihis salâm) apareció y trajo la Sûrah donde se mencionan las bendiciones de esta noche. Además de estas narraciones, hay otras que explican el origen de la Noche del Decreto.

La razones de estas diferencias, es que cuando un versículo es revelado, después de un período en que ocurren distintos incidentes, éste puede ser relacionado a cada uno de ellos. No obstante, realmente el hecho más importante es que Allâh nos ha concedido esta noche como un gran favor.

Entonces ¿Cómo debemos pasar estas últimas 10 noches? Estas noches deben pasarse en salâh, recitación del Qurân, Dhikr, Du‘â, etc. También es aconsejable hacer la oración del Tasbih, según el siguiente hadîth: Ibn Abbas (radiallahu ‘anhu) relató que Rasulullah (sallallahu ‘alaihi wasallam) dijo a Abbas Ibn Abdul Mutallib (radiallahu ‘anhu): “Oh Abbas, Oh tío ¿Quieres que te conceda, que te regale o que te enseñe algo que si lo practicas Allah te perdonará todos tus pecados del primero al último, de los antiguos y de los nuevos, de los que fueron cometidos por inadvertencia o intencionadamente, sean pequeños o grandes, secretos o públicos: que reces cuatro raka’at recitando en ellas Al Fatihah y alguna otra Surah, cuando termines la recitación de la primera raka’ah dí mientras estés erguido: Subhanallah, Alhamdulillah, La ilaha illallah, Allahu Akbar, 15 veces, luego haces el ruku’ y lo dices 10 veces, cuando te levantas del ruku’ otras 10 veces, después bajas al suyud y lo dices 10 veces y al levantar la cabeza otras 10 veces y luegos haces el suyud de nuevo y lo repites 10 veces y te levantas del suyud y lo repites 10 veces, lo que hace 75 veces en cada raka’ah, y lo repites de la misma manera en las otras raka’at. Si puedes hacer esto una vez al día, hazlo; si no puedes que sea una vez por semana; si no puedes que sea una vez cada mes; si no puedes que sea una vez cada año; si no puedes que sea una vez en la vida”. Los Sabios nos incentivan a hacer esta oración a lo menos una vez en las diez últimas noches de Ramadán.

‘Âishah (radiallâhu ‘anha) Dijo: “¡Oh Mensajero de Allâh! Si me encuentro en Lailatul Qadr ¿Qué debo decir? El Profeta (sallallâhu ‘aleihi wa sallam) respondió: “Di: Allâhumma innaka ‘afûwun tuhibbul ‘afua fa’fu ‘annî” (¡Oh Allâh! Tú eres perdonador y amas el Perdón, Perdóname).

Nuestros piadosos predecesores dieron especial atención a estas benditas noches de Ramadân. Se dijo acerca de Thâbit Al Banani que solía usar sus mejores ropas y que usaba perfume y que ponía incienso en la mezquita para mostrar lo especial de estas noches. Tamîm Ad-Dari (radiallâhu ‘anhu) tenía un juego de ropa que solo usaba durante las noches en las que pensaba que era Lailatul-Qadr. Ellos no solo se embellecían exteriormente si no que también hacían un esfuerzo para purificarse y embellecerse internamente, con arrepentimiento, volviéndose hacia Allâh, purificándose de todo tipo de pecado y debilidades espirituales. Pues estaban al tanto de sus defectos y de que la belleza exterior no beneficia en nada si el interior esta contaminado. Entonces cuando nos paramos en comunión con el Rey de Reyes, debemos hacer un esfuerzo de purificarnos y embellecernos en ambos sentidos, exterior e internamente, especialmente cuando nos paramos frente a ese Rey que no sólo ve nuestro exterior si no que esta al tanto de nuestro interior. Entonces cuando nos paremos frente a Él, debemos estar con ropa limpia y pura, y con la vestimenta del taquah, el temor de Allâh. Nosotros también debemos hacer un esfuerzo y tomar ventaja de este mes para purificar nuestros corazones de toda enfermedad espiritual como la envidia, la animosidad, el hablar mal de la gente, de calumnias, de odio, etc. Y si hemos hecho mal a alguien entonces tengamos el coraje de pedir perdón por aquello.

Acerca de los signos de esta virtuosa noche, ‘Ubâdah Ibn Sâmit (radiallâhu ‘anhu) narra que le preguntó a Rasûlullâh (sallallâhu ‘aleihi wa sallam) acerca de Lailatul Qadr, él (sallallâhu ‘aleihi wa sallam) respondió: “Es en Ramadân durante los diez últimos días, en las noches impares, puede ser la del veintiuno, veintitrés, veinticinco, veintisiete y el veintinueve, o la última noche de Ramadân. Cualquiera que este levantado en ‘ibâdah durante esta noche, con una fe sincera y con la genuina esperanza de obtener su recompensa, todos sus pecados anteriores le serán perdonados. Entre los signos de esta noche encontramos, que se trata de una noche serena, quieta, luminosa, ni calurosa ni fría; la luna es clara sin emitir rayos; las estrellas no son arrojadas (para golpear a los shayâtîn) hasta el amanecer. Otros signos son que el sol aparece sin emitir rayos resplandecientes, parecido a la luna llena. En aquel día Allâh Ta‘âlâ prohíbe a los shayâtîn que se levanten junto con el sol”. (No como otros días en que shaitân aparece al salir los rayos del sol).

Hermanos y hermanas, aprovechamos esta oportunidad para recordarles que antes de la llegada del ‘Îd, debemos hacer nuestros deberes y pagar nuestro Zakat Al Fitr. Es mencionado en el hadîth que la razón de pagar el Zakat Al Fitr es que purifica nuestro ayuno de cualquier defecto o falta que uno ha hecho durante el mes de Ramadân. Y también es un medio de dar provisión a los necesitados. Entonces, debemos pagar este Zakat por nosotros mismos y por cualquier musulmán que esté bajo nuestro cuidado y debemos pagarlo antes del Salâtul-‘Îd, si se paga después de eso se considerará sólo como sadaqah.

Quiera Allâh darnos la habilidad de pasar estas noches que quedan de este bendito mes de Ramadân en la forma que más le complace a él y quiera Allâh aceptar todos nuestras obras realizadas en este mes y quiera darnos la capacidad para ver muchos más meses de Ramadân.

Wassalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh

 
Lailatul Qadr: La Noche del Decreto... La Noche del Poder...
Imágenes de Ramadân

El origen y las virtudes de la noche más importante del año.

Haga click en la imagen para descargar el PDF

 
Horarios para oración y ayuno del mes de Ramadan
Horarios Ramadan

DESDE AQUÍ PUEDE IMPRIMIR EL HORARIOS DE AYUNO Y ORACIONES DE RAMADAN, CORRESPONDIENTE A SU CIUDAD O A LA MÁS CERCA.

 CIUDAD
VER

DESCARGAR

1)          

SANTIAGO

 
 2)         
ARICA
 
 3)         
ANTOFAGASTA
 
 4)         
COPIAPO 
 5)         

LA SERENA

COQUIMBO

  
 6)         

VIÑA DEL MAR

VALPARAÍSO

  
 7)         
SAN FELIPE
 
 8)         
LA CALERA
  
 9)         
RANCAGUA
  
 10)         

TALCA

LINARES

 11)         
CHILLÁN
  
 12)         
CONCEPCIÓN
  
 13)         
TEMUCO
  
 14)         
PUERTO MONTT
  
 15)         
PUNTA ARENAS